7 cosas sobre sexo que deberías enseñarle a tus hijos

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7 cosas sobre sexo que deberías enseñarle a tus hijos

Claro, los educadores sexuales son buenos para descifrar datos complicados y potencialmente incómodos sobre el sexo en las lecciones que los niños en edad escolar pueden entender, pero no pueden ser responsables de todo.

Incluso si tus hijos tienen la suerte de estar en una escuela que ofrece un programa relativamente completo (porque algunos se enfocan únicamente en lecciones de abstinencia o no ofrecen educación sexual), tú también eres responsable de educarlos.

Los educadores sexuales necesitan apoyo de los padres.

Con esto en mente, les pedimos a educadores sexuales que compartieran las cosas que desearían que los padres enseñen a sus hijos antes de que sea muy tarde. Esto es lo que dijeron al respecto:

1. Es bueno hablar sobre sexo, identidades de género y orientaciones sexuales

 

"Cuando tienes conversaciones sobre sexualidad cuando los niños son pequeños, digamos 5, antes de que estén expuestos al sexo en Internet o en la cultura popular, se normaliza el tema. Si te preocupa que las conversaciones sean incómodas, tienes una ventaja si comienzas pronto; los niños más pequeños son mucho más tolerantes con los adultos que buscan tratar algunos temas que los preadolescentes, y hablar con los niños cuando son pequeños es un buen entrenamiento para conversaciones continuas", comentó Cindy Pierce, educadora sexual.

"Asegúrate de usar un lenguaje que incluya todas las identidades de género y orientaciones sexuales. Cada par de meses, revisa el tema preguntándoles qué recuerdan o entienden acerca de la sexualidad, porque la retención es baja para los niños pequeños, y es muy importante para ellos tener información precisa", agregó Cindy Pierce, educadora sexual y autora de Sexploitation: Helping Kids Develop Healthy Sexuality in a Porn-Driven World.

2. Nadie tiene derecho sobre tu cuerpo, incluso si es solo un abrazo

"Consentimiento, consentimiento, consentimiento. No puedo decir esto lo suficiente. Tenemos que enseñar a los niños que están a cargo y que son responsables de sus cuerpos y que tienen que respetar el de los demás. Ahora bien, eso no significa que les pidamos permiso antes de cambiarles los pañales o llevarlos al médico, pero podemos mostrarles el respeto por lo que estamos haciendo o enseñarles por qué es importante asegurarse de que su cuerpo esté limpio y saludable" comentó Lydya Bowers, una consultora sexual para la primera infancia con sede en Ohio.

"Más tarde, significa dejar que un niño decida si quiere o no que lo abracen, le hagan cosquillas o incluso le den una palmada. También significa ayudar a los niños a procesar cuando otra persona les dice que no la abracen, y asumir la responsabilidad de sus sentimientos al respecto. Nadie tiene derecho sobre nuestro cuerpo ... ¡y no tenemos derecho sobre el de otra persona!", agregó la especialista.

Es importante que aprendan que para tocar el cuerpo de alguien más, necesitan su consentimiento.

3. Enseñarles los nombres correctos para cada parte del cuerpo

"Diría que lo más importante es que los niños pequeños sepan los nombres correctos de sus genitales y otras partes del cuerpo. Esto es importante porque normaliza los genitales y no contribuye al tabú o al estigma en la forma en que lo hace el uso del lenguaje eufemístico. También es importante porque es muy difícil para los niños que no tienen el lenguaje correcto denunciar el abuso sexual si les sucede, por lo que el lenguaje también es una herramienta importante de seguridad", comentó Louise Bourchier, educadora sexual en Nueva Zelanda y Australia.

4. No uses pornografía como modelo para el sexo real

"La verdad es que el porno es el educador de la sexualidad más común para los niños pequeños, y es muy fácil de acceder. Si deseas que tus hijos tengan información precisa sobre sexo saludable, es importante entablar una conversación sobre pornografía alrededor de los 9 años de edad. Es muy común que la primera exposición de los niños a la sexualidad sea por medio de un amigo presentándolos a la pornografía o que lo encuentren por su cuenta, intencionalmente o por error.

La industria de la pornografía efectivamente atrae a los niños curiosos que saben cómo deletrear y usar un buscador en Internet. El gran problema es que la pornografía de fácil acceso a menudo desvía las expectativas de cómo se ven y responden los cuerpos. Si descubres que tu hijo ha visto pornografía, no reacciones de forma exagerada.

Reconoce que la curiosidad es normal, pero diles que la pornografía no es sexo real y está destinado a los adultos. Si no tomamos en serio nuestro papel como el principal educador de la sexualidad, Internet llenará los vacíos", agregó Pierce.

5. Hay más en el sexo que solo el acto físico

La identidad y expresión de género, orientación sexual, actividad sexual, imagen corporal y autoestima, comunicación y límites, amistades y relaciones sanas, violencia y acoso sexual, anatomía e higiene, anticoncepción, autonomía corporal , embarazo, placer, son algunos de los temas que debes abordar según Wazina Zondon, educadora sexual.

"Empieza la conversación siempre que puedas, nunca es demasiado tarde. Y no siempre tiene que ser sobre lo 'pesado': puede ser en respuesta a algo que vieron en la televisión, una boda en la familia, opiniones sobre lo que una celebridad llevaba puesto, un tema en las noticias", agregó Wazina Zondon, educadora sexual y la creadora de "Coming Out Muslim: Radical Acts of Love".

La educación sexual abarca elementos como higiene personal y relaciones sentimentales.

6. Está bien tener preguntas sobre sexo

"Contrariamente a la opinión popular, los adolescentes realmente quieren hablar con los padres sobre estas cosas. Y los estudios han demostrado que cuando lo hacen, es menos probable que participen en conductas sexuales riesgosas. Continúa respondiendo sus preguntas a medida que crecen, incluso si no estás seguro y la respuesta es: 'No estoy seguro ... ¿por qué no investigamos?'

A pesar de la educación sexual, a veces nos topamos con información errónea de amigos, medios o educadores (el mío me dijo que las almohadillas y los tampones no son necesarios por la noche porque la menstruación es solo una cuestión de gravedad, seriamente). Como padre y cuidador, asegúrate de que sea un espacio seguro y sin vergüenza para los niños, comentó Bowers.

"Estas conversaciones pueden dar miedo, pero es importante que respiremos profundamente. Cuando un niño hace una pregunta y te agarra desprevenido, siempre es útil preguntarles a ellos '¿Qué opinas al respecto?'. Esto te permite saber, para empezar, cuál es su base de conocimientos, y te da un momento para calmar el pánico y pensar la respuesta", añadió

7. Algo puede ser desagradable o extraño para ti, pero no para todos

"En el aula, uno de los comentarios más comunes que escucho de cualquier grupo de edad, independientemente del tema (desde la imagen corporal hasta la higiene y la anticoncepción y todo lo demás), es '¡Ewww, eso es asqueroso!' Mi respuesta es simple: 'no taches de asqueroso algo que le gusta a otra persona'", nos dijo Zondon.

"Esto puede sonar aparentemente incompleto, pero ayuda a los estudiantes a entender cómo otros viven su vida y lo que eligen puede no ser adecuado para todos, pero es su decisión: relaciones sexuales antes del matrimonio, parejas del mismo sexo, eliminación (o no eliminación) el vello corporal, la expresión de género de uno: entiendes la idea".

Puede que no sea tu gusto, pero está bien si a alguien le gusta. Este mensaje ayuda a los jóvenes a comenzar a comprender cuáles son sus límites. Y si están en una posición que no les resulta cómoda, sabrán que no tienen que participar en ella, ni les corresponde impedir la expresión sexual de otra persona" dijo Zondon.

Este artículo fue publicado originalmente en HuffPost.

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